27 feb. 2013

Buñuelos de bacalao

En esta ocasión, traigo una receta salada, pero no menos fácil y rápida que las que acostumbro a hacer. Y salvando a quienes no les gusta el pescado, o en concreto el bacalao, no menos rica.
Se trata de unos buñuelos, deliciosos para tomarlos recién hechos a la hora del aperitivo o como entrante en cualquier ocasión. Esta es una receta muy típica de los países mediterráneos, en la parte norte de España, especialmente del país Vasco y Cataluña y se hace sobre todo en Semana Santa. Hay muchas recetas de buñuelos, que incluyen agua, leche, cerveza, patata, … pero yo preparo la que me parece no solo la más sencilla, sino la más rica también. Os dejo con ella y espero que os gusten tanto como a mí.
Un abrazo.
Ana
Receta de buñuelos de bacalao
  

20 feb. 2013

Magdalenas



Esta es otra de esas recetas que me gustan a mi, rápida, fácil y riquísima, con productos que tenemos siempre en casa y sin posibilidad de fallo, siempre sale bien.
La otra tarde vinieron mis padres a ver a los niños y tomar un café. No tenía otro dulce a mano, así que en un pispas, mientras se quitaron los abrigos, se lavaron las manos y achucharon un poquito a los peques, tenía preparadas unas magdalenas. Y es que además, esta receta sabe a magdalena de verdad, a las que aún hacen en algunos obradores en los pueblos. En unos 25 minutillos están listas, así que no dejéis de animaros cualquier mañana y sorprender a los vuestros con un desayuno tradicional.

Espero que os gusten.

Un abrazo.

Ana

Receta de magdalenas
  

15 feb. 2013

Eclair y profiteroles


He vuelto al pasado. Tenía tantas ganas de hacer este dulce que no había pensado que me reportaría algo más que un placer infinito al comerlo y saborear el amargo del chocolate con el dulce de la crema. Nada más metérmelo en la boca, he vuelto a mi infancia, a cuando paseaba con mi madre por la calle Amposta y entrábamos en la pastelería a comprar un “pepito” ¡que recuerdos!.
Y lo cierto es que recuerdos aparte, estos pequeños bollitos están tan ricos que realmente parecen pecado, los unos y los otros. La masa es la misma, solo cambia la forma, y es tan versátil que podemos rellenarla con crema, nata, trufa e incluso con salados, porque también está deliciosa con un poquito de mouse de salmón o con queso con nueces o anchoas.
Presento las proporciones para hacer poca cantidad, porque para multiplicarla siempre hay tiempo y es preferible probar, que tirar, y ya se sabe “lo poco gusta y lo mucho cansa”, aunque en este caso, si hubiese hecho el doble, el doble habría desaparecido en un pispas.
Aquí os dejo mi propuesta dulce; animaros a hacerla, no os asuste lo largo del procedimiento, que como siempre, es facilita, rápida y con un resultado espectacular.

Un abrazo.
Ana


Receta de “pepitos” y bocaditos de nata.
  

9 feb. 2013

Empanada


Me encanta la empanada, cada una a su forma, la de atún con hojaldre y la de carne con masa casera de pan con un poquito de pimentón. Además, es otra receta fácil de hacer, rápida y con el extra de que cunde bastante y vale igual para comer un día cualquiera, que para poner de pincho en un cumpleaños.
La receta no tiene mayor complicación y hay tantas formas de hacerla como nos de la imaginación o el gusto, pero yo os dejo la mía, por si no la habéis hecho nunca y quereis inspiración. La suelo hacer con hojaldre comprado, porque esta masa es ese tipo de recetas que unas veces sale y otras no, por lo que no me complico, ya que las planchas que venden, frescas o congeladas, para esto dan un resultado estupendo.
Pues lo dicho, a mi me encanta, espero que a vosotros también.

Un abrazo.
Ana

Receta de empanada de hojaldre y atún.
  

4 feb. 2013

Rosquillas de aceite



Esta es una receta familiar. O más bien, una versión de la receta de toda la vida de las rosquillas de mi abuela, adaptada a los tiempos modernos. En primer lugar porque las recetas antiguas casi siempre son con unas proporciones desorbitadas de sus ingredientes, supongo que porque antes se tenían muchos hijos, eran familias muy numerosas, y ya que se metía uno en faena, pues regalaba unas poquitas a la vecina, a la prima segunda,… y en segundo lugar, por el procedimiento, porque aunque suelo defender las fórmulas y formas de hacer tradicionales, siempre y cuando su uso varíe el resultado (por ejemplo, por muy ricas que salgan las fabes en una olla exprés, no hay color con las hechas al chup-chup) hay otros casos, en los que los nuevos artilugios obran maravillas y nos facilitan mucho la vida, como en este caso. Y es que en muchas familias el momento rosquilla era casi un acontecimiento, se juntaban las mujeres de la familia y pasaban toda una tarde haciendo las rosquillas, generalmente cada una con su tarea bien definida: la abuela hace la masa magistral, las nietas las van dando forma, una tía las fríe mientras otra las va envolviendo en azúcar,…
Pero hoy en día, por desgracia, no tenemos tiempo para estas cosas y acabamos renunciando a este tipo de recetas de siempre. Yo me he aliado con las maravillas de la ciencia, para hacer las “rosquillas de mi abuela” en un pis-pas, ayudada de una amasadora (y no penséis que tengo un superartilugio tipo Kitchen Aid, que tengo un cacharrillo de 19 € que compré hace años y que para este tipo de masas es estupendo) y de una rosquillera que recomiendo encarecidamente y que por el módico precio de 4 € da un servicio estupendo.
Pero bueno, a la receta, que hoy me estoy pasando de batallitas. En casa nos han gustado mucho y han hecho que nos pongamos un poco nostálgicos al recordar viejos tiempos.
Espero que a vosotros os gusten también.
Un abrazo.
Ana

Receta de rosquillas de aceite de la abuela.