4 dic. 2013

Soufflé de setas y queso azul

Hola. Aquí estoy de nuevo, esta vez con una receta de temporada que me encanta, porque se puede adaptar casi a cualquier alimento, dulce o salado, se hace muy fácilmente, en poco tiempo y nos puede hacer quedar muy bien, así pues, de las que a mi me gustan.

Se trata de un soufflé de setas y queso azul y es suave y ligero, por lo que nos sirve perfectamente como anticipo de un plato más contundente, como un asado o un segundo fuerte. Además a los niños, al menos a los míos, les gusta mucho, así que es una buena forma de darles huevos, leche y “colarles” alguna que otra verdura (queda muy rico con brócoli y lacón o con zanahoria rallada y queso curado).

Espero que os guste, que la hagáis, y si la probáis con otros ingredientes me contéis que tal.

Un abrazo.
Ana
Receta de soufflé de setas y queso azul

Ingredientes (para unos cinco individuales, según el molde)
  • 20 gr. de mantequilla
  • 1 diente de ajo
  • 150 gr. de setas
  • 30 gr. de maicena
  • 100 ml. de leche
  • 3 huevos
  • 200 ml. de nata
  • 30 gr. de queso azul
  • Sal

Preparación
  • Lava bien las setas y córtalas en tiras finas. Pela y pica muy pequeñito el ajo y ponlo a dorar en la mantequilla. Salpimenta las setas y rehógalas junto con el ajo a fuego suave hasta que evaporen todo su jugo.
  • Disuelve la maicena en la leche fría y pon a fuego muy bajo. Añade, muy despacio, las yemas de los huevos, batidas con la nata. Remueve constantemente con unas varillas hasta conseguir una crema espesa. Añade el queso desmenuzado y deja templar.
  • Pon a calentar el horno a 200º. Mientras, monta a punto de nieve las claras y una vez templada la crema, incorpórala mezclando con movimientos suaves de arriba a abajo con una cuchara de madera o lengua de silicona.
  • Engrasa los moldes y llena hasta algo menos del borde e introduce en el horno durante unos 20 minutos cuidando que no se doren demasiado.

Notas
  • En lugar de maicena puedes usar harina y hacer una bechamel espesa antes de añadir las yemas.
  • Para montar las claras yo siempre pongo una pizca de crémor tártaro, que hace que monten mejor, queden duras y no se bajen añadas lo que añadas (siempre que tengas cuidado al mezclar) aunque no es en absoluto necesario.
  • Una vez en el horno, verás que el soufflé sube muchísimo, casi hasta doblar su altura y puede llegar a salirse, por lo que no conviene llenar demasiado el recipiente. No precisas de ningún molde especial, yo los hago a menudo en vasitos de barro (de los de las cuajadas) y no solo salen perfectamente, sino que es una cantidad estupenda.
  • En cuanto se sacan del horno, al perder temperatura bajan bastante, se desinflan. Para que el cambio no sea muy brusco y no queden “feos” y hundidos yo los dejo en el horno apagado unos cinco minutos después de horneados.
  • Conviene comerlos calientes. 
  • Perdonar la calidad de las fotos. Habitualmente no son muy buenas porque soy un poquito floja como fotógrafa y a menudo desmerezco yo sola mis platos, pero hoy además no contaba con mi vieja cámara así que tuve que apañarme con lo que pude. Aprovecho la ocasión, porque nunca se sabe quién te lee, y desde aquí hago un llamamiento a Papá Noel y a los Reyes Magos para que se acuerden de mi, ya que he sido bueníiisima, y sobre todo de mis lectores, y me traigan un cursito de fotografía y una cámara en condiciones. Dicho queda! :D
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